Lxs niñxs tienen una capacidad maravillosa de enfadarse con algo concreto y,
al dialogar sobre lo ocurrido, cuando ya no hay más argumentos o ganas de seguir con la cuestión ellxs cambian a otro y otro y otro y otro tema en la misma conversación, dentro del mismo ajo y aunque pareciera que estos temas no tienen que ver unos con otros sí que se hallan entretejidos por una misma emoción.
Y eso es lo que cuenta.....y que me derrite...
Así, llorando y enfadada, porque peleó con su hermano me dice que no le prestó su pasta de dientes porque es suya y no de él, porque es su favorita, porque él cuando fue su cumpleaños no jugó con ella, porque hay una amiga del cole a la que no le volverá a prestar la cajita de bolitas, ...." porque además mami (continúa entre sollozos) muchas veces ni me compras juguetes, y una vez mamá me obligó a comer ensalada, pero ya no voy a ser amiga de pepita porque un día se rió de mis zapatos.......etc etc. .. uno tras otro mientras la escucho y le dejo caer algunas frases......hasta que deja de llorar amarga y desconsoladamente y de pronto me dice: mami mañana ponemos el árbol?
El enfado se desarrolla con todas las penas ocurridas en su vida, sin durar más de diez minutos, a veces saca cosas de cuando era más chica y las mezcla con un garbo.....
Y de pronto parece que el mundo se hunde como igual de pronto esta emoción de naufragio queda arrasada por una calma absoluta y maravillosa......
Hay que poner las bolas en el árbol .....
¿En qué momento perdimos esta facilidad de autorreinvención?
Es un deleite escucharles hablar sobre lo que les ocurre, porque están permanentemente enraizados en el ahora más profundo, y eso es un curso de milagros continuo...
asf intentos de reproducción de instantes
No hay comentarios:
Publicar un comentario