No sólo oigo tu olor entre mis dedos..
es que no puedo dejar de comerme el corazón con tus certezas...
Menos mal que te inventé cuando era chica
y aún hoy vuelas conmigo sin hartarte
o mandarme a un planeta como el principito
pero sin rosa, sin zorro y sin elefante,
y con un cilantro bien oscuro, una perla muda y un tímido erizo.
Menos mal que te amo,
aún así me duelen ambas gargantas
aquella por donde no grito lo que la otra sueña.
AUTOAMORSOFÍA
asf. Todapegadaysinespacios. Hoy
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